Un día por fin supe lo que tenía que hacer, y lo empece, aunque a tu alrededor algunas voces insistían en gritar malos consejos...aunque toda la casa se puso a temblar y sentí el viejo tirón en los tobillos. <<¡Arréglame la vida!>>, gritaba cada una de las voces. Pero no me pare.Sabia lo que tenia que hacer, aunque el viento husmeara con sus dedos rígidos hasta en los cimientos, aunque su melancolía fuese tremenda.
Ya era bastante tarde y era una noche espantosa y la carretera estaba llena de ramas y piedras caídas. Pero poco a poco, a medida que dejaba atrás tus voces, las estrellas comenzaron a arder a través de las laminas de nubes, y se oyó una voz nueva que lentamente reconocí como la tuya, que te hacía compañía mientras a zancadas penetraba cada vez mas en el mundo, con la decisión de hacer lo único que podía hacer.. la decisión de salvar la única vida que podía salvar.
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